sábado, marzo 31, 2007
Pequeña reflexión del día (31/3/7)
Tanto la ética como la éstetica parten de la misma intuición humana: "No todo vale lo mismo". Por eso es tan facil, y tan indiferente, confundirlas.
jueves, marzo 29, 2007
La teoría mecánica del arte
Porque si la creación del arte es natural, la recepción del arte es natural.
Racionalmente, el prejuicio de que el arte debe crearse naturalmente o que es la expresión del algo natural en el ser humano, no tiene absolutamente ninguna realidad en que basarse.
No señores (y señoras) no es natural, ni fluido. Entonces, ¿Por qué se supone que el proceso de recepción tenga que ser natural y fluido? Aquí es donde está lo grave, sobre todo cuando esta hipocresia viene de la academia misma.
Entonces, ¿Por qué no alfabetizar artísticamente? Habría dos objeciones facilmente descartables. Una, que la alfabetización en el arte sería equivalente a dar el pescado en cambio de enseñar a pescar, que sería como dar una interpretación fija cuando cada persona debería "naturalmente" llegar a su propia apreciación del texto. Lo dicho arriba acerca del cambio de paradigma interpretativo al paradigma experiencial, derriba completamente esta objeción. Enseñar a leer realmente sería como enseñar a esquiar. El instructor de esquí le da las herramientas al novato para que viva su propia experiencia, y la formación no incluye convencerlo de que esquiar es genial o describirle las sensaciones que sentirá en el cuerpo mientras esquía o presentarle lo que muchas personas han pensado acerca de esquiar, a lo largo de la historia. Leer poesía es navegar tranquilamente por los versos hasta encontrar la absoluta felicidad de ese giro sintáctico brillante, de esa metáfora cargada de imaginación, de ese adjetivo indispensable, en donde se encierra la belleza, y eso nadie puede hacerlo por nosotros.
La segunda objeción es que enseñar a leer es equivalente a dar un método cuadriculado que quita toda emoción a la poesía y que amancilla el placer estético. Que si tuvimos que hacer un gran esfuerzo para aprender a leer el arte perdimos algo de nuestra intuición, de nuestra alma poética. Pero esto tan absurdo como decir que si una ecuación en cálculo es dificil de aprender entonces deja de ser importante. Las matemáticas verdaderas, puras, serían entonces las que uno aprendió en prekinder, muy en juego, muy sin darse cuenta como sumar y tal vez hasta restar. Pero las otras matemáticas tendrían algo de mecánico que las hace insoportables. Es la misma historia para el arte. Es más, en el caso de la literatura (y aquí si no me arriesgo a extender la analogía a las demás artes) la dificultad es un valor perseguible. La dificultad o complejidad, que son diferentes y opuestas a la oscuridad y al hermetismo, implican un juego más laborioso y comprometido por parte del autor con ese mecano que es la lengua. Sí, por supuesto, requerirá una curva de aprendizaje más pronunciada, pero de la misma forma que una montaña muy alta requiere un gran entrenamiento y preparación, llegar a la cima literaria al final de cuentas habrá valido la pena.
Aquí es donde entra el lector especializado. Es él quien dice (luego de grandes esfuerzos, no crean) cuando baja de la cima: "No les puedo describir el aire que se respira allí o la magnifica vista; muchisimo menos la sensación de triunfo que me acompaña pero, si confian en mi, les aseguro esto: valdrá la pena."
lunes, marzo 26, 2007
Pequeña reflexión del día (27/3/7)
Entonces tal vez el nivel formal de la novela no es tan solo el video: es todo el espectaculo desde los fuegos artificiales hasta la máscara sadomasoquista. Pero para apoyar aún más mi alegoría propongo una subdivisión más. La letra, la música, el video. Historia, trama, discurso. Estoy usando ideas que andan por ahí desde el formalismo ruso. Pero el problema del formalismo ruso es que por un lado es formalismo y por otro, ruso. Sin caer en prejuicios aquí, uno no imagina a un frio profesor ruso (o de cualquier parte) como la persona más idonea para estudiar la belleza de la poesía. Les falta, sabor, folclor, rock n' roll.
Otra ventaja de esta analogía es que muestra que la unidad inherente de la forma escrita puede engañarnos acerca de sus niveles de complejidad. Pero otras propuestas artisticas culturales, como la música y el cine nos pueden ayudar a pelar por fin, las capas de la cebolla literaria.
domingo, marzo 25, 2007
Pequeña reflexión del día (26/3/7)
De la misma forma me gusta imaginar que escribo este blog "como si" alguien lo fuera a leer... no puedo hacer menos.
Las crisis de la nivelación en un mundo conectado
Fuera de compartir el mercado común más grande del mundo, la misma moneda y la libre circulación, de verdad se han ayudado unos a otros. El sistema que permite en la Unión Europea que los miembros 'ricos' financien a los miembros 'pobres', no sólo empujó a España a ser una gran economía en el nivel mundial, sino que le dio herramientas a Grecia para consolidar en 1981 su incipiente democracia.
Sin embargo, con la entrada en vigencia del euro se ha hecho cada vez más evidente la brecha entre la integración económica y social. Mientras la moneda ha sido fácilmente interiorizada como un lenguaje universal, ha sido más difícil lograr que las garantías sociales en la Unión sean iguales para todos.
Sobre todo, con la entrada reciente de Rumania y Bulgaria, se han encendido las alarmas: por más que sus economías empiecen a mejorar, es muy difícil que su déficit en educación y salud mejore; aunque tengan 'hermanos mayores' que las financien.
Estos tres ejemplos muestran la necesidad de estudiar el problema de la nivelación cultural desde un punto de vista conceptual y (¿me atrevo a decirlo?) filosófico, porque a medida que diferentes sistemas de pensamiento, diferentes niveles culturales entren en choque, muchas veces violento, ya no valdrá el discurso de lo politicamente correcto. Es un problema que requiere nuevas estrategias mentales urgente, porque en este choque, el escenario más benévolo que podemos imaginar es que un best-seller como "El código Da Vinci" sature la reducida sección cultural de los periódicos, pero ¿y el peor?
miércoles, marzo 14, 2007
Jodorowsky y la función del arte
A menudo cuando los estetas se sienten culpables (cada vez menos en nuestra era de "todo vale") buscan una justificación social o la que sea para el arte, y la primera tentación en esta busqueda es caer en lo anecdótico. Recordar por ejemplo el caso del joven Werther y la ola de suicidos juveniles que supuestamente provocó. Estos casos nos parecen cuentos de la abuela y no vemos de forma tan clara la influencia que prodría tener el arte - especificamente la literatura- en nuestras vidas. Es como los casos de adolescentes influenciados por un mal programa de t.v o película que cometen todo tipo de desviaciones: los casos pasan a ser una especie de ruido de fondo cultural. Lo anecdótico molesta a la busqueda de conocimiento organizado. Pero ¿Cómo podemos superarlo? La anécdota es individual y precisamente la gracia principal del arte es su individualidad. Una obra nos interesa por ser diferente (aún cuando pertenezca a una serie) y no porque es similiar a otra.
¿Cómo vencer lo anecdótico en el estudio del arte o de los producto culturales? podríamos por lo menos encontrar anécdotas con un sentido más profundo, es decir, que nos digan más y podamos decir más de ellas.
Volvamos a Chile. Jodorowsky nos describe una situación en la que el pueblo todo está nadando en poesía: "¡No hablo solo de los estudiantes, sino de obreros e incluso borrachos que hablaban en verso!" Esta situación no viene accidental: "Eso era debido al temperamento propio de los chilenos y más particularmente a la influencia de cinco de nuestros poetas, que se transformaron para mí en arquetipos." Una primera lectura de este escenario, tan rápidamente bosquejado aquí, es la de la literatura como creador de identidad nacional. Aquí estaremos cerca de las literaturas canónicas europeas. Pero me parece que hay algo más importante en el fondo. Lo significativo es que Neruda y los otros poetas fundamentales de este Chile de los cincuenta, lograron implantar en sus compatriotas algo mucho más universal a través del despliegue de su pericia en el manejo de las letras y de los sentimientos: lograron que anhelaran ser mejores personas. ¿Recuerdan en la pelicula "As good as it gets" (Mejor Imposible) cuando Melvin le dice a la mesera: "You make me want to be a better man"?
¿Puede ser la poesía esa amante que nos hace querer ser una mejor persona?
(Citas sacadas del libro "Psicomagia" de Alejandro Jodorowsky, se consigue en Grijalbo y en deBolsillo edición cedida por Siruela. Muy recomendado para quien quiera despertar su creatividad)
domingo, marzo 11, 2007
La evolución personal y universal del arte
El arte es una exploración que se perfecciona a si misma. Entonces, la evolución en el arte es la evolución por la evolución: como un fin en si mismo. ¿Pero es la evolución de qué objeto? Una hipótesis diría que es la evolución de otros objetos preexistentes a los que ya llamamos arte. Esto es valido para cualquier forma artística. El arte preexiste al arte. Llegamos a una definición de arte recursiva: el arte es lo que se construye del arte anterior. No es una idea nueva, es tocada por toda clase de teorías de la intertextualidad y cosas como esa. Recordar por ejemplo (o si no se conoce, pretender que se está recordando) la teoría del agón en la literatura, de Harold Bloom.
Los más perspicaces dirán -¿Pero entonces, cuando comenzó esta búsqueda, a la que llamamos arte? No tiene sentido buscar un comienzo, el punto de inicio de esa evolución es subjetivo. Cada nuevo artista es un inicio. Aún más: el artista diría que cada nueva obra es un comienzo.
viernes, marzo 09, 2007
Pequeña reflexión del Día (9/3/7)
- Una forma teórica.
- Una forma práctica.
- Una forma FICCIONAL
¿Cómo se relacionará con esta otra verdad?
Existen 3 formas de enfrentar un choque irresoluble con la realidad:
- Intentar cambiar el mundo (modo occidental).
- Intentar cambiar uno mismo (modo oriental).
- Intentar cambiar la PERCEPCIÓN que se tiene del mundo
jueves, marzo 08, 2007
La Educación y el Rock
Imaginemos una banda de rock de garaje bastante buena. Saca su primer disco, que resulta ser una obra maestra del rock, y vende unas tres mil copias. Ya se preparan para sacar su segundo disco y aconsejados o como sea, se dan cuenta que si hablan de ciertos temas en sus letras o usan cierto tipo de estilo en las canciones, no venderán tres mil copias sino treinta mil. El disco sale, vende treinta mil copias pero es muy inferior al primero musicalmente. La pregunta es: ¿Podemos juzgarlos por hacer ciertos compromisos que les generarán tantos beneficios? ¿Tenemos derecho de quitarles el pan de la boca?
Con respecto a la educación, me gusta imaginar que hubo un momento en la historia (o prehistoria) en el que las calificaciones tenían una función muy simple y necesaria: evaluar la cadena de progresos que con orgullo y dedicación, iba hilando el estudiante. Evaluación necesaria, tanto para el mismo estudiante, como para el profesor y para el sistema en general. A pesar de que es obvio que aún las notas cumplen esta tarea, una función complementaria ha ido ganando importancia hasta ser, en muchos casos, la más importante en la relación profesor-alumno.
Creo que la mayoría de estudiantes aceptarán, una vez se les haya hecho caer en cuenta, que su relación con las notas tiene que ver sobre todo con ser un “incentivo” (más bien una amenaza) para hacer trabajos que de otra forma no harían, no siempre pero sí en la mayoría de los casos. No es que esta función de incentivo sea mala por si misma pero veremos que introduce una distorsión indirecta, muy grave, a todo el programa educativo. Pero para eso volvamos a nuestra banda de garaje.
Teníamos un gran disco poco vendido y un disco no tan bueno, éxito en copias. Cualquier persona medio entendida en el mundo de la música reconoce el primer disco como más valioso; pero, ¿Entonces por qué el segundo generó más ganancias? ¿Qué introduce la brecha entre valor y ganancia? El dinero por supuesto. No es para rasgarse las vestiduras, ni mucho menos. Semejante a las notas, el dinero no es malo por si mismo. Lo fascinante es ver como el dinero al entrar al sistema de valoración del producto musical crea una distorsión (¿Inevitable?) que llamaré distorsión de nivelación, porque puede nivelar diferentes calidades (valores) de producto a la misma ganancia (precio).
La gente necesita dinero. Se compra bienestar con él. El valor de vender treinta mil copias en cambio de tres mil es un valor importante y real, eso debe quedar claro. El problema entonces es, ¿Qué motivaría a la banda ha intentar componer un disco tan bueno como el primero? La primera respuesta que viene a la mente es que la motivarían sus ganas de hacer lo mejor posible o sus principios personales. Pero precisamente los principios o creencias o ideologías, serán eso, personales. Ya no son necesarios frente al público, como en el caso de que la valoración de la banda fuera exclusivamente estética. O mejor dicho, nos parece bueno que la banda intente hacer lo mejor posible, pero ya no podemos exigírselo.
Análogamente la distorsión indirecta que introduce las notas es ¿Qué motiva al profesor ha proponer ejercicios y trabajos interesantes a los estudiantes? Mientras el profesor esté respaldado por el sistema de calificaciones, los estudiantes igual harán los trabajos así no quieran. De nuevo, me gusta pensar en un tiempo prehistórico de la educación, en que aprender, estudiar, descubrir, era el mayor placer del mundo. Los estudiantes no hacían su tarea porque les tocaba, sino porque era un verdadero goce. Pero mientras las notas nivelen la tarea del profesor de la misma forma que el dinero nivelaba los sucesivos discos de la banda, tendremos que confiar en que haya profesores a los que todavía les preocupe dar una experiencia educativa interesante y los que no…pues nada, sólo podemos acusarlos de “venderse” pero es tan inútil como acusar a nuestro grupo favorito de venderse porque sacó un disco de reggaetón: al final no termina cambiando nada.
En conclusión, las calificaciones son el dinero de la enseñanza. No podemos prescindir de ellas pero debemos tener cuidado de que tengan una valoración apropiada.
PRESENTACION
Finalmente tendrá que ver con ideas muy viejas que parecen muy nuevas, ideas que alguna vez se asociaron a una figura extraña de la sociedad: el intelectual. El girador por naturaleza. No soy un intelectual. No tengo esa capacidad cerebral. Pero en este Blog voy a pretender serlo...

